ORCAS
Ramiro Cachile
El hombre está muriendo. La muerte es un lugar solitario. Todo lo que alcanza su vista es blanco. Todo lo que alcanzan sus oídos es artificial. Vuelve a cerrar los ojos. Vuelve a concentrarse en esto. El movimiento del mar: inevitable. Un bamboleo suave, constante. El mar duerme al sol. Uno a cada lado de la rueda del tractor. Flotan, espalda contra espalda. Sostienen sus cañas. No hay pique. Están desnudos. El agua les moja las nalgas. Hablan de las chicas del bar de anoche. Eran hermanas o eso entendieron. Quizás eran primas. Ellos querrían que fueran hermanas. Sienten que eso reforzará la historia, que eso la hará recordable.
No saben, no pueden saber. Son jóvenes. Los años degluten la Seguir leyendo
Ramiro Cachile
El hombre está muriendo. La muerte es un lugar solitario. Todo lo que alcanza su vista es blanco. Todo lo que alcanzan sus oídos es artificial. Vuelve a cerrar los ojos. Vuelve a concentrarse en esto. El movimiento del mar: inevitable. Un bamboleo suave, constante. El mar duerme al sol. Uno a cada lado de la rueda del tractor. Flotan, espalda contra espalda. Sostienen sus cañas. No hay pique. Están desnudos. El agua les moja las nalgas. Hablan de las chicas del bar de anoche. Eran hermanas o eso entendieron. Quizás eran primas. Ellos querrían que fueran hermanas. Sienten que eso reforzará la historia, que eso la hará recordable.
No saben, no pueden saber. Son jóvenes. Los años degluten la Seguir leyendo
134 likes